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El Teatro Jesusita: Un Legado Cinematográfico en Tibú

El Teatro Jesusita, un icono cultural de Tibú, fue un punto de encuentro para los amantes del cine durante décadas. Desde su inauguración en 1957 hasta su decadencia en los años 70, este teatro dejó una huella imborrable en la memoria de los tibuyanos. Su historia, desde las películas proyectadas hasta las anécdotas vividas por el público, revela un vistazo nostálgico al pasado de entretenimiento en la región.
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El Teatro Jesusita, ubicado en Tibú, tuvo un origen destacado en la historia de la región. Fundado por el empresario cucuteño Guillermo Arámbula en 1957, este teatro emergió como el pionero de los teatros públicos de cine en la zona. Arámbula, en honor a sus hijas, decidió nombrar este teatro y otro en Cúcuta como Teatro Mercedes y Teatro Jesusita respectivamente. Estos teatros compartieron un diseño arquitectónico similar, y el Teatro Jesusita se convirtió en un lugar de encuentro y entretenimiento para la comunidad.

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La inauguración del Teatro Jesusita se marcó con la proyección de la película «LOS HERMANOS KARAMAZOV», protagonizada por Yul Brynner, seguida por una película del oeste llamada «LA BATALLA DE LA PRADERA». Esta última película, dividida en dos partes debido a su extensa trama, capturó la atención del público con sus enfrentamientos entre indios y colonos, representando la dicotomía de buenos y malos de la época.

Con una capacidad de 366 asientos en platea y 25 en palco, el teatro era un punto de encuentro para parejas y familias. Se caracterizaba por su marquesina llamativa y su iluminación externa, que lo hacían destacar en el paisaje urbano. La programación cinematográfica variada incluía funciones nocturnas de lunes a viernes y funciones matiné, vespertinas y nocturnas los sábados y domingos. Se aplicaba un sistema de restricción de edad para ciertas películas, especialmente aquellas protagonizadas por bailarinas de renombre.

El teatro también albergaba presentaciones en vivo de bailarinas y eventos especiales, como la programación de Semana Santa, que atraía a la comunidad para disfrutar de películas temáticas. A lo largo de los años, el Teatro Jesusita se convirtió en un lugar de encuentro social y cultural, dejando una impresión duradera en la historia local.

Créditos: Información basada en el libro «Anecdotario Histórico de Tibú y Otras Cositas» por Julio César Jaime Martínez.

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